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 Convulsiones


Convulsiones febriles

¿Qué son convulsiones?
Las convulsiones también se llaman ataques. Son contracciones bruscas y sin control de los músculos. Pueden ser causados por una fiebre elevada. Estas convulsiones son las más comunes y son inocuas. Tienden a ocurrir cuando la temperatura es de unos 104°F (40°C). La fiebre puede deberse a una infección en cualquier parte del cuerpo.

Sin tratamiento los ataques duran de 1 a 10 minutos. La mayoría de los niños tendrán únicamente un ataque en toda su vida. Algunos niños tendrán uno o tres ataques más al paso de los próximos años. Generalmente, este tipo de ataque deja de ocurrir a la edad de 5 ó 6 años.

¿Qué debo hacer cuando mi hijo tiene un ataque?
Proteja las vías respiratorias de su hijo. Acomode a su hijo sobre uno de sus costados o bocabajo a fin de ayudarle a drenar la saliva. Si su hijo vomita, límpiele la boca. Use un bulbo de succión si hay uno disponible. Si la respiración se vuelve ruidosa, jálele la mandíbula y la barbilla hacia adelante. No trate de forzar nada por la boca de su hijo.

Baje la fiebre. El bajar la fiebre de su hijo tan pronto como sea posible acorta la duración del ataque. Desnude a su hijo y póngale paños empapados en agua fría sobre la cara y el cuello. Si siguen las convulsiones, pásele agua fría por el resto del cuerpo con una esponja. Una vez que pase el ataque y que despierte su hijo, adminístrele la dosis usual de acetaminofeno (Tempra o Tylenol) o ibuprofeno (Termyl o Advil).

¿Cómo puedo cuidar a mi hijo?
Controle la fiebre. Generalmente, los ataques febriles ocurren durante el primer día de una enfermedad. Procure controlar la fiebre administrando acetaminofeno (Tempra o Tylenol) o ibuprofeno (Termyl o Advil) tan pronto como observe el primer signo de fiebre. Continúe administrando el medicamento durante las primeras 48 horas de la enfermedad. Despierte a su hijo una vez durante la noche a fin de administrarle el medicamento.

Use cobijas ligeras. No cubra a su hijo con más de una cobija cuando esté enfermo. El abrigarse durante el sueño puede subir la temperatura corporal de 1 a 2 grados.

Déle muchos líquidos. Asegúrese de que su hijo tome suficientes líquidos.

Fuente: Pediatric Advisor 2006

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