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Dermatitis alérgica o Eczema atópico -
Dermatitis Atópica
Es una afección cutánea crónica que cursa
con inflamación, enrojecimiento y picor de
distribución característica. Esta afección
está asociada, generalmente, a procesos
alérgicos respiratorios y a antecedentes
familiares.
Evoluciona con brotes agudos, normalmente en
primavera seguidos de periodos de latencia.
Suele empezar a cualquier edad, generalmente
sobre los 2 y los 6 meses de edad. Las
manifestaciones clínicas varían con la edad:
Fase del lactante: Las lesiones enrojecidas
e inflamadas suelen comenzar por la cara,
rodillas,... y suelen ser costrosas. Estas
lesiones se ven influenciadas por la
dentición, los cambios climáticos y las
emociones.
Fase infantil: Aparece sobre los 18 meses,
afectándose las flexuras de los codos y
rodillas, los laterales del cuello y los
tobillos. Las lesiones suelen ser
simétricas.
Causas:
No se conoce exactamente cual es la causa
exacta pero existen unos casos relacionados
con esta enfermedad:
Alteraciones inmunológicas:
Tiene lugar por una reacción alérgica.
Causas internas: Que producen
en el bebé relativa palidez, disminución en
el sudor, y disminución de la hidratación
cutánea.
Alteración del metabolismo del ácido grasos
insaturados: se produce un defecto de ácidos
grasos esenciales insaturados (omega 3). Es
por ello por lo que se recomienda comer
alimentos ricos en aceites insaturados
(pescado).
Síntomas:
• Picor abundante.
• Sequedad cutánea.
• Enrojecimiento de la piel con inflamación de distribución
característica.
• Afecciones respiratorias de índole diversa. En la época veraniega
los síntomas pueden remitir o disminuir.
Tratamiento:
Debemos tener en cuenta las siguientes
medidas:
Ropa: La ropa de algodón es
más confortable que las fibras sintéticas.
La lana es irritante para el bebé de por sí
(produce picor). Debemos evitar tejidos que
produzcan al bebé sudar ya que dicho sudor
provoca irritación al niño.
Dietética: Retrasar la
introducción al bebé de alimentos
alergénicos como son el huevo y la leche de
vaca hasta el año de edad. También estos
alimentos se deben suprimir de la madre
lactante. Se recomienda la ingesta de leche
materna para el bebé ya que posee unas
sustancias que evitan la absorción de los
alergenos alimenticios.
Eliminación de alergénos no
alimenticios: El dormitorio del niño
debe ser lo más sobrio posible, sin
alfombras ni cortinas que permitan el
acúmulo de polvo. Es aconsejable cambiar las
sábanas frecuentemente y limpiar con
aspirador alfombras,... para eliminar los
posibles ácaros del polvo doméstico.
• Dar baños con aceites emolientes o de avena tratando remojar al
niño durante diez minutos al día.
• La luz del sol también es beneficiosa, siempre que el clima no
sea demasiado húmedo.
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